
- ¿A dónde vas?
- A El Pipo´s.
- ¿Otra vez?
Tirorirori, tirorirori, ....
- ¿Dónde estás?
- En El Tropezón.
- Pues te pasas el día en el bar.
Para los que nos gustan los bares, el rechazo social hacia nuestra actitud de sociabilidad supone un paradójico problema. No está mal visto ir al bar, pero sí pasarse allí el día, y peor aún la noche. Permanecer muchas horas en un bar o visitar el mismo asiduamente es un signo patológico a los ojos de los acusadores. Con este panorama, a los amantes de la cultura del bar sólo nos quedan dos opciones: resignarnos a una constante repulsa y degradación social por nuestra insana y jovial conducta, o mentir. Pero yo he dado con una solución alternativa, que sin embargo requiere de la participación del gremio hostelero. Señores empresarios, a partir de ahora, cuando piensen en poner un bar, no lo llamen El Porrón de Oro, ni La Tasca de Marcelino. Qué bonito sería un bar llamado "El Gimnasio":
- ¿A dónde vas?
- A El Gimnasio.
- ¡Joder! Estás todo el día en el gimnasio. ¡Qué maravilla!
- No veas si me paso horas en El Gimnasio. Me conozco ya a todo el mundo que va. Hasta de madrugada estoy metido en El Gimnasio.
¿Mentimos? No. ¿Sufrimos? tampoco. ¿Sufren los demás? Mucho menos. Y no hablemos del bien financiero que le hacemos al de la tasca. Todos ganan. El problema es mitigado por completo.
Pero esto es sólo el principio. Imaginemos las posibilidades que abre un bar llamado "El Trabajo". Que te llaman al móvil:
- ¿Dónde estás?
- Pues en El Trabajo. ¿Dónde voy a estar?
- ¿Todavía?
- ¡Uff! Y tengo para largo. Me van a dar por lo menos las 6 de la mañana.
Y encima tu mujer responde:
- Pobretico, todo el día en el trabajo.
Y el teléfono de la oficina, de la fábrica o de lo que sea, si es que lo hay, pues basta con desviarlo al der bar.
Pues así con todo lo que se nos ocurra: bar "La Vega", tasca "La Obra", cafetería "La Oficina", bar de copas "El Mercadona", y una infinidad de nombres destinados también a lupanares y antros de mal vivir.
Así que ya sabéis, elegid los bares por su nombre, y si no, sugerid al gerene de vuestro local favorito una reforma nominal.

2 comentarios:
Jejeje, justo hablabamos de lo mismo, en un bar llamado Ojos de Perro Azul (titulado así por un cuento de Gabo), bueno, de farra con unos amigos, y parloteando sobre el lugar que abrirán pronto que se llamará La Panadería, para disimular tanta sociabilidad barsística, aunque a decir verdad no sé si pasarse en la panadería sea visto menos feo, bah... total, es la vida de cada quien. Al final creo que al bar lo llamarán Al Grano. Dale, vamos al grano, me dijo mi amiga.
Simpático tu blog, limonero, además de que por lo visto también escuchas The Zombies con atención. Bien! Saludos desde Ecuador.
¿no había años ha un bar/pub en Granada llamado "Urgencias"?
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