miércoles 12 de marzo de 2008

Cateto en Nueva York (es lo que quiso decir el pobre de Federico)

Ya llevo 10 días instalado en el barrio de Harlem, trabajando en el instituto GISS en el 2880 de Broadway, y me he recorrido Manhattan de punta a punta, incluso andando. Como además he visto muchas películas de Woody Allen (no más que Juan Montero Flash Fingers) y otras tantas que ocurren en Nueva York, pues me veo con licencia, y con la suficiente desgana por el trabajo, como para decir algo sobre esta ciudad.

Efectivamente, es enorme. Es ancha, es alta y hay una cosa a la que prestar atención cada 20 metros. A mí me parece que la razón del encanto de este sitio es que no está concebido como una ciudad, sino que un conjunto de infinitos micronúcleos urbanos con fuertes identidades y bien diferenciados, se han visto englobados dentro de ese cosa grande que es Nueva York. Estos núcleos han conservado su personalidad, y ahora pasear por Nueva York es como recorrer todos los pueblos de España contenidos en una región que se puede abarcar a pie. Sólo la isla de Manhattan tiene más de 40 barrios. Y me refiero a barrios como El Zaidín o La Chana, no como el barrio de Las Luces (que por cierto, no existe) o el barrio de Triana. Aunque Manhattan es la parte más famosa de Nueva York, también es el distrito más pequeño. A esta monstruosidad hay que sumarle el Bronx, Queens, Brooklyn y Staten Island. El par de mapas que he añadido me han sevido para aclararme un poco la geografía de este sitio.

En Manhattan, la estructura de calles parece pensada para el turista. Las avenidas se extienden de sur a norte (la dirección del eje más largo de la isla) y las calles en la dirección perpendicular. Y como este país, por mucho que se empeñen, no tiene historia, pues las calles no tienen nombres de generales ni de folclóricas, sino que se designan por números, como todos hemos visto alguna vez en alguna película ("... a todas las unidades: hay un 447 en la sexta con la 112"). Los números de las avenidas crecen de este a oeste y los de las calles de sur a norte, así que es imposible perderse. Una dirección en Manhattan equivale a las coordenadas de un punto en un plano. Aunque seguro que habrá algún lumbreras en el gremio turista capaz de perderse en Manhattan y hasta en el cuarto de baño.

La ciudad, a excepción del Bronx, es completamente segura. Se puede, y se debe, pasear a las cuatro de la mañana por cualquier calle oscura con un medallón de oro y un traje hecho de billetes de 100 dólores, vocifeando por un megáfono la consigna "soy un pardi". Según me han contado, después del 11S, el anterior alcalde de Nueva York, que se llama Rudy Giuliani se empeñó en la cuestión de la seguridad ciudadana, y el alcalde nuevo, que se llama Michael Bloomber (esto es una vacilada para que se vea que leo el New York Times), ha seguido con la misma filosofía. Lo normal es ver un coche de policía cada 5 minutos en cualquier paseo nocturno por cualquier calle. Y en lo que antes eran barrios conflictivos hay unos intercomunicadores gratuitos en mitad de la calle con 2 botones enormes, uno para hablar con la policía y otro para los bomberos. Algo así como los puestos de socorro de las autovías en España.

Además, en Nueva York es difícil decir cuando es de noche. Las luces de Time Square y de toda la zona sur producen una mañana artificial, y la mitad del calentamiento global. Se puede encontrar cualquier negocio abierto a las 4 de la mañana, pero cualquiera no es sólo una zapatería. Quiero decir un restaurante albanés. El metro funciona toda la noche, y hay más gente en la Quinta Avenida a las 5 de la mañana que a las 12 del mediodía en la Gran Vía de Granada.

Y aquí me quedo, que me pagan por trabajar, no por hacer de agencia de publicidad. Aunque bien pensado yo no he trabajado en los días de mi vida.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Me permito añadir una cosa, que a los cinéfilos no nos pasa desapercibida en Manhattan. Durante mis primeras horas alli, no pasaba un momento en que no dijera "Mira eso! Igual que en la peli esta... cómo se llamaba?.." Pues eso, que Manhattan es un sitio de cine, me das mucha envidia, que la disfrutes. Un abrazo para Kirk del Urbanita.

Daniel Guirado Rodríguez dijo...

¿Qué hay Pique?
De hecho, encontré un libro chulísimo en una librería muy famosa que se llama Barnes & Noble, y que tiene una sucursal en Brodway, sobre localizaciones de películas y series en Nueva York. Lo que pasa es que luego descubrí que en esa librería la gente se tira en el suelo y se pone a leer toda la tarde. Así que ¿para qué iba a comprar el libro? Ayer mismo vi por el East Village el rodaje de una película, pero no tengo ni idea de qué peli era ni del director. Abrazos.