
Las propinas éticas que este personaje (para mí el verdadero protagonista) de El Retrato de Dorian Gray va desperdigando por todo el libro, lo dibujan como un cínico antimoral e inteligente que a veces tiene gracia el cabrón. Si se lee todo seguido, su discurso parece una bliblia satánica, y bastante razonable. Es el bagaje completo de aforismos de los vencedores de todas las crisis de edad. Oscar Wilde debió de pasarlas todas de golpe y alcanzar la vejez intelectual y afectiva en la treintena, que es cuando soltó estas perlas por boca de su alter ego en la novela:
“... El terror de la sociedad, que es la base de la moral; el terror de Dios, que es el secreto de la religión. Éstas son las dos cosas que nos gobiernan ...”
“El único medio de desembarazarse de una tentación es ceder a ella. Si la resistimos, nuestras almas crecerán enfermizas, deseando las cosas que se han prohibido a sí mismas y, además, sentirán deseo por lo que unas leyes monstruosas han hecho monstruoso e ilegal.”
“Únicamente la gente limitada no juzga por las apariencias.”
“Me pregunto quién definió al hombre como un animal racional. Es la más prematura de las definiciones.”
“-¡Qué jaleo arma la gente con la fidelidad! -exclamó Lord Henry-. ¡Cómo! Precisamente en amor es puramente cuestión de fisiología. No tiene nada que ver con nuestra propia voluntad. Los jóvenes quieren ser fieles y no lo son; los viejos quieren ser infieles y no pueden; es todo cuanto puede decirse.”
“La ventaja de las emociones consiste en extraviarnos, y la ventaja de la Ciencia, en no conmovernos.”
“Hoy día la gente conoce el precio de todo, pero no sabe el valor de nada.”
“Los hombres se casan por cansancio; las mujeres por curiosidad; ambos quedan chasqueados.”
“... siempre estará usted enamorado del amor. Una grande passion es el privilegio de la gente que no tiene nada que hacer. Es la única ocupación de las clases ociosas de un país.”
“La fidelidad es a la vida emocional lo que la estabilidad es a la vida intelectual: una simple confesión de fracasos. […] La pasión de la propiedad se halla en ella. Hay muchas cosas que abandonaríamos si no temiéramos que otros pudiesen recogerlas.”
“ Mucha gente quiebra por haber invertido demasiado en la prosa de la vida. Arruinarse por la poesía es un honor.”
“... son las personalidades y no los principios los que conmueven sus épocas.”
“Me dice cosas que me aburren. Me da buenos consejos.”
“A la gente le gusta mucho prodigar aquello que necesita más. Es lo que llamo el abismo de la generosidad.”
“Vive la poesía que no pudo escribir. Los otros escriben la poesía que no se atreven a realizar.”
“Creemos ser generosos porque gratificamos al prójimo con la posesión de aquéllas virtudes que pueden beneficiarnos. Elogiamos a nuestro banquero con la esperanza de que sabrá hacer producir los fondos a él confiados ...”
“Cuando somos dichosos, somos siempre buenos; pero cuando somos buenos no siempre somos dichosos.”
“Supongo que la verdadera tragedia de los pobres está en que no pueden vivir más que en un constante renunciamiento de sí mismos. Los bellos pecados, como todas las bellas cosas, son un privilegio de los ricos.”
“... ningún hombre civilizado deplora nunca un placer y un hombre incivilizado no sabe jamás lo que es un placer.”
“Las mujeres nos tratan exactamente como la Humanidad a sus dioses. Nos adoran y están siempre molestándonos con alguna petición.”
“Las mujeres […] nos inspiran el deseo de ejecutar obras maestras y nos impiden siempre llevarlas a cabo.”
“No es bueno para el espíritu ver representar mal.”
“No hay nada más que dos clases de personas verdaderamente fascinadoreas: las que lo saben absolutamente todo y las que no saben absolutamente nada.”
“Siempre hay algo ridículo en las emociones de las personas que ha dejado uno de amar.”
“Cuando [las mujeres] eligen amantes, es sencillamente para tener a alguien a quien poder armar escándalos.”
“Existe una voluptuosidad en hacerse reproches. Cuando nos censuramos, sentimos que ningún otro tiene derecho a hacerlo. Es la confesión, y no el sacerdote, quien nos da la absolución.”
“... el único medio de que dispone una mujer para reformar a un hombre es aburrirle tan completamente , que pierda él todo interés posible por la vida.”
“Temo que las mujeres aprecian la crueldad, la absoluta crueldad, más que ninguna otra cosa. Tienen admirables instintos primitivos. Las hemos emancipado, per ellas siguen siendo esclavas, buscando dueño, a pesar de todo. Les gusta estar dominadas.”
“La gente superficial es la única que necesita años para desembarazarse de una emoción. Un hombre duenño de sí mismo puede poner fin a una pena con tanta facilidad como puede inventar un placer. No quiero estar a merced de mis emociones. Quieo experimentarlas, gozarlas y dominarlas.”
“¿Es tan terrible la insinceridad? Yo creo que no. Es simplemente un método con el cual podemos multiplicar nuestras personalidades.”
“... enfermo de tedio, de ese horrible taedium vitae, que se apodera de aquellos a quienes la vida no niega nada ...”
“Había momentos en que consideraba simplemente el mal como un medio necesario para poder realizar su concepción de la belleza.”
“Se levantan temprano, ¡porque tienen tanto que hacer!, y se acuestan temprano, ¡porque tienen tan poco que pensar!"
“Cuando una mujer se vuelve a casar, es porque detestaba a su primer marido. Cuando un hombre se vuelve a casar, es porque adoraba a su primera esposa. Las mujeres prueban su suerte; los hombres arriesgan la suya.”
“En el mundo común de los hechos, los malos no son castigados ni los buenos recompensados. El éxito se lo llevan los fuertes, el fracaso les es impuesto a los débiles.”
“... todo el mundo puede ser bueno en el campo. Allí no hay tentaciones. Ésta es la razón por la que la gente que vive fuera de la ciudad es absolutamente incivilizada. La civilización no es, en modo alguno, una cosa fácil de lograr. Hay únicamente dos maneras de poder alcanzarla: una, siendo culto; la otra, siendo corrompido. La gente del campo no tiene ocasión de ser de ninguna de las dos maneras; por eso se ha estancado.”
“Naturalmente que la vida conyugal es solamente una costumbre, una mala costumbre. Pero añora uno hasta la pérdida de sus peores costumbres. Quizá éstas son las que se añoran más. Son una parte esencial de la propia personalidad.”
“Todo crimen es vulgar, exactamente lo mismo que toda vulgaridad es un crimen. […] El crimen pertenece exculsivamente a la clase baja. No la censuro en modo alguno. Me imagino que el crimen es para ella lo que el arte es para nosotros: sencillamente, un método para procurarse sensaciones extraordinarias.”
“Las cosas de las que está uno absolutamente seguro no son nunca ciertas. Ésa es la fatalidad de la fe y la lección de la novela.”
“Por recobrar mi juventud lo haría todo en el mundo, excepto ejercicio, levantarme temprano o ser respetable.”
“Hay una purificación en el castigo. La oración de un hombre al más justo dios no debería ser 'Perdónanos nuestros pecados', sino 'Castíganos por nuestras iniquidades'.”
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