
Las tres primeras preguntas que una persona se hace cuando cobra conciencia de sí misma (debería hacérselas) son sobre el espacio, el tiempo y la existencia. La última cuestión se la dejamos por el momento al agnosticismo o a la religión, lo que cada uno elija. En cuanto al primer tema, parece que la Cosmología tiene bastante que decir. La Cosmología es una cosa que se parece mucho a la religión pero que es financiada por el Ministerio de Ciencia e Innovación. Sin embargo tengo varios amigos y algunos compañeros que se dedican a esto, y no parecen tener remordimientos el día de cobro. Aunque eso debe de ser por la mierda que cobramos.
En cuanto a la naturaleza del tiempo, parece que existe un olvido colectivo, como si las películas no nos lo hubieran recordado lo bastante. Los viajes en el tiempo no aparecen en los telediarios, ni en los programas del corazón ni en la edición digital de
El País. La humanidad ha perdido la curiosidad por ellos. ¿Pero por qué? Son mucho más fascinantes que los viajes en el espacio. El espacio no presenta paradojas. Sí, el universo es muy grande, y puede tener muchas más de tres dimensiones ¿pero y qué? El espacio no interesa a nadie porque nunca vamos a viajar tan lejos como para notar los efectos de una geometría no euclídea, y aún si lo hiciéramos, el viaje en el tiempo seguiría siendo mejor, y punto.
Todos los experimentos mentales sobre el tema han sido ya propuestos por escritores y guionistas, así que quien haya visto las 15 o 20 películas básicas, tiene ya bastante camino recorrido. Unos pocos científicos se dedican también de forma seria a estudiar las posibilidades de viajar en el tiempo. Por ejemplo, el ruso (¿cómo no?)
Igor D. Novikov firma varios teoremas, entre ellos el que dice que no se puede viajar al pasado a un momento anterior al de la construcción de la primera máquina del tiempo (con la Relatividad General por bandera). Novikov propone una única línea temporal. Dice que si existen los multiuniversos las líneas temporales de otros universos son inaccesibles para uno dado. Además propone el
principio de autoconsistencia, que básicamente es una perogrullada que dice que si un viaje en el tiempo provoca una paradoja, ése viaje no se puede hacer.
Vamos a los asuntos clave: Evidentemente, el viaje al futuro no plantea ningún problema más que tecnológico gracias a la Relatividad. Basta con que dos observadores se desplacen a una velocidad próxima a la de la luz uno con respecto a otro para que sus relojes se desincronicen apreciablemente. Así uno estaría viajando al futuro con respecto al otro. El otro no estaría viajando al pasado, sino también al futuro pero más despacio. En cuanto a los viajes al pasado los problemas son: paradoja de la causalidad invertida, bucles temporales y encuentro con el propio yo.
Paradoja de la causalidad invertida: Marty McFly viaja al pasado, se liga a su madre, y casi consigue evitar su propio nacimiento. Según el postulado de autoconsistencia y considerando una única línea temporal, que Marty evite que él mismo nazca es imposible, porque eso haría que no pudiera viajar en el tiempo y evitar que naciera. Si Marty es libre de hacer algo que pueda evitar su nacimiento, el viaje es imposible, pero el viaje es posible si el libre albedrío de Marty es restringido durante su estancia en 1955 de forma que no pueda crear la paradoja. Lo cierto es que en la película hay paradoja, y Robert Zemeckis (no, no es de Steven Spielberg, por favor, hay que leer bien los créditos) resuelve el problema borrando a Marty de la foto, pero eso es una mierda de solución.
El bucle infinito: es un problema gravísimo, que ocurre en
Teminator y sobre el que no he encontrado ninguna discusión. Resulta que John Connor envía al pasado a un colega suyo (Kyle) a que proteja a su madre para que él nazca. Kyle se jinca a la madre y de ahí nace John. Efectivamente, es el dilema del huevo y la gallina. Si John, una vez nacido, decidiera en el futuro no enviar a Kyle rompería el bucle y él no nacería, lo cual es paradójico porque ya existe, así que, según el principio de autoconsistencia y asumiendo libre albedrío, este viaje es imposible. Sería posible si John no tuviera la libertad de dejar de enviar a Kyle, lo cual también suena raro. Conclusión: nadie puede tener un padre del futuro y ser libre toda la vida.
Encuentro con el propio yo: Pues de lo anterior es inmediato pensar que si puedo ir al pasado, podré encontrarme siempre con alguna persona de mi árbol genealógico y matarla, con lo cual no naceré y mi viaje será imposible.
¿Significa todo esto que no se puede viajar al pasado? Yo creo que existe una posibilidad, y que las paradojas derivan de una mala interpretación (la cinematográfica) de lo que significa viajar al pasado. Las claves sobre el posible viaje al pasado vendrán en la próxima entrega. Mientras tanto, una idea genial procedente de
Bill & Ted, la peor película de viajes en el tiempo de la historia, que sin embargo es la que hace un tratamiento más ingenioso y riguroso de los viajes (no, Primer no, Primer es mierda): si te has dejado las llaves dentro de casa pero tienes una máquina del tiempo podrías ir al pasado a algún momento en el que la puerta estuviera abierta, entrar, coger las llaves, ponerlas debajo del felpudo y volver. Si de verdad te prometes a ti mismo que harás eso dentro de una semana, las llaves deberían estar ahí ahora, sin que hagas nada, así que levanta el felpudo, coge las llaves, entra en casa, y no te olvides de hacer el viaje antes de morirte no vayas a crear una paradoja de causalidad.